martes, 6 de julio de 2010

Crítica de ¡¡PAGA Y CALLA!! por MJ.

http://lautopiadecasiopea.blogspot.com/2010/07/paga-y-calla-de-elena-porras-sanchez.html

OPINION DE MJ,(en LA UTOPIA de CASIOPEA):

En escasamente 200 páginas teneis una novela reivindicativa, escrita con una fuerza arrolladora a la que se terminará sucumbiendo.

Tal y como pone en la sinopsis, Elena Porras nos narra el encontronazo que tuvo con la justicia española..., porque aunque ésta teoricamente esté para ayudar a la víctima / necesitad@, muchas veces termina siendo el verdugo de una gran injusticia.

¿Qué le ocurrió? Algo que dejó pasmada a más de media España. Inició una relación con un hombre separado que tenía una hija, y un juez decide que ella deberá acarrear con parte de la pensión a pasar a la ex-mujer de su pareja... ¿Desde cuándo una tercera persona debe hacerse cargo de algo que solo compete a una pareja? El tema de las pensiones cuando hay una separación y un niño por medio debe ser resuelto entre esa pareja, y no cargar tal responsabilidad a una tercera persona. Vamos a ver, estamos hablando del sustento de un niño que según el saber popular, se ha tenido porque se ha querido y todavía se le quiere, ¿a qué santo viene el querer encasquetar a otro la manutención de tu propio hijo? Lo normal es que si yo tengo un hijo, yo me haga cargo de él y no pretenda que la vecina me sufrage los gastos.

Pero la autora no solo arremete, con todas las de la ley, contra el sistema judicial por lo relacionado con las pensiones, sino por haber pasado de un extremo a otro en cuanto a la situación de la mujer frente a la del hombre en temas relacionados con la custodia del niño, incluso se atreve ha escribir sobre el maltrato de género.

Hace relativamente poco, 10-15 años, eran muy pocas las mujeres maltratadas que denunciaban por el convencimiento de que la ley no iba a hacer nada. Obviamente la situación ha cambiado mucho, pero aunque los políticos canten a pleno pulmón y a los cuatro vientos que ahora la situación es muchísimo mejor, la autora (y yo me incluyo) piensa que se ha pasado de tenerlas desprotegidas a tenerlas tan protegidas que algunas de ellas se atreven a mentir para sacar su buena tajada económica a costa de sentenciar injustamente a su antigua pareja.

Se han dado varios casos que para conseguir la separación, y con ella una manutención cuantiosa, la mujer ha denunciado de maltratro injustamente a su pareja. Esa denuncia es toda mentira, y aunque luego se supiese que todo fue una treta para sacar más dinero, como es una mujer, pues no pasa nada. Debo decir que esto me parece sangrante. Si queremos igual, es para lo bueno y para lo malo.

Nadie tiene derecho a destrozar la vida de otro y da igual si hablamos de mujer o de hombre. Si se acusa injustamente a un hombre de maltrato, no solo se está consiguiendo que esa persona pueda ir a la cárcel siendo inocente, sino que deba pagar por un delito que no ha cometido. Es más, su vida cambiará mucho (si es que no lo hace radicalmente) porque la gente de su entorno (trabajo, vecinos, conocidos, etc) cambiarán la forma de tratarle, y el inocente se verá injustamente sentenciado y apartado.

La justicia todavía está lejos de ser lo que debería ser. No es justa, tiene muchas injusticias en su haber. Y el libro trata muchas de esas injusticas. Las nombra, las expone, y lo más importante, hace una crítica constructiva sobre ellas.

Me parece un buen libro para que veamos cómo esas leyes que creemos un adelanto (y sin duda en parte lo son), suplen una desigualdad (la mujer frente al hombre) para crear otra, la del hombre inocente frente a una mujer sobreprotegida y a la que se le da la razón por el simple hecho de serlo.

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