martes, 5 de enero de 2016

Platja d'Aro, casi 365 días de... MOBBING ECONÓMICO.


¡Se acabó el tiempo, y con él mi silencio!

...Esta es la carta denuncia que iba a publicar hoy -La Vanguardia-, 
(y que finalmente no se han atrevido). Ya lo dijo George Orwell: 
"En tiempos de engaño universal, 
decir la verdad se convierte en un acto revolucionario"




5 comentarios:

  1. bien dicho en hacerlo público, te mando ánimos y fuerza Un fuerte abrazo mi queda Elena.

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  2. Com els politics arreglaran un pais si no saben tractar a les persones....

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  3. Mucho ánimo y no desistas. Por desgracia vivimos rodeados de este tipo de "Gente", pero eso no significa que tengamos que conformarnos y "tragar" con todo.
    Un abrazo fuerte.

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  4. Pasados dos años de esta situación y de mi denuncia pública (a través de este escrito), me satisface y complace, dar a conocer el resultado. Presenté dos demandas.
    En la 1a., reconocieron "despido improcedente" 10' minutos antes de presentarnos ante el juez y, en el segundo caso, se fijó fecha de juicio y unos meses más tarde de llevarse a cabo, la juez, los condenó a pagar, aparte del dinero de mi sueldo que me había estafado el individuo que nombro en el escrito de este post y, también, fueron condenados a pagar intereses de demora.
    Por eso, a quiénes lean este post, que sepan... que: ¡HE GANADO! Ha sido un proceso que se ha dilatado en el tiempo durante dos años pero, cómo se suele decir: "la verdad solo tiene un camino" y solo perdemos, aquellas batallas que abandonamos.

    GRACIAS, a todas las personas que me dieron su apoyo, de forma pública o privada.
    GRACIAS, a mi abogado (y, a su equipo), por la defensa de mi caso.

    Aprovecho para remarcar un dato y es que, el ayuntamiento y quiénes componen el gobierno, cerraron filas en favor del individuo que me estuvo haciendo mobbing durante un año. Individuo, que cambiaron de departamento (y que, por ser funcionario, sigue trabajando en él). Yo, sin embargo, me quedé sin trabajo. Y ademas, teniendo en cuenta el resultado final, quiero dejar constancia, de que no ha habido ni uno solo de los componentes de dicho gobierno, que de forma pública o privada, haya pedido disculpas (teniendo en cuenta que no han sido pocas, las descalificaciones que algunos vertieron sobre mi persona, a lo largo de todo este proceso). Supongo, que no tuvieron vergüenza en su momento y, solicitarla ahora, sería pedirles demasiado. Desde luego, a mí, me queda la GRAN SATISFACCIÓN, de que el tribunal, me haya dado la razón (así que, allá cada cuál, con su conciencia).

    Por mi parte, ahora..., ¡la vida sigue!

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